El comercio electrónico en 2019 generó 733 millones de ventas en México, 38% más que el año anterior.

Klever Business Media /Ale Campos

Alguna vez te has preguntado: ¿Qué es el E-commerce? ¿Cuál es el significado exacto de este término? o ¿Qué diferencias existen con otros términos similares?; aquí la explicación de la mano de estudios especializados.

Un estudio realizado por Comscore, empresa dedicada a la medición de audiencias, expone que el comercio electrónico es un sistema de compra-venta de productos y servicios que utiliza Internet como medio principal de intercambio.

Se trata de un comercio que gestiona los cobros y pagos a través de medios electrónicos. Su evolución es constante y cambiante pero, sin duda, representa el futuro del comercio total a nivel mundial, sin embargo aún existen áreas de oportunidad en las que se debe trabajar.


Beneficios y áreas de oportunidad

Este proceso de comercialización es adaptable a las nuevas reglas y situaciones del mercado, lo que ofrece nuevas posibilidades. Conocerlo a fondo no es fácil y se necesita un buen estudio de mercado para comprender si tu producto cubre el perfil para ingresar al mercado por este medio.

Diferencias entre E-commerce y E-business

El concepto de E-commerce se confunde con regularidad con el de E-business, aunque en realidad no tienen nada que ver; el primero se refiere a la transacción de bienes y servicios entre un comprador y un vendedor, mientras que el E-business hace referencia a todo el proceso completo que hay que llevar a cabo para gestionar un negocio online.

El mundo del E-commerce es muy amplio y se clasifica en distintos modelos.
Cada negocio se puede clasificar según el perfil comercial al que se dirige.

Dependiendo del intercambio entre comprador y vendedor, se clasifica en:

  • Tienda online con productos propios.
  • Dropshipping: el vendedor no envía el producto, lo hace un tercero.
  • E-commerce de afiliación: En este caso la tienda no solo no envía el producto, sino que el cierre de la venta no se hace en su plataforma. Lo que hace es referir al cliente a otra tienda, que le paga una comisión al confirmarse la venta (Amazon).
  • Membresía: este tipo de E-commerce busca compras recurrentes. La forma de conseguirlo es con una suscripción periódica (semanal, mensual, bimensual, etc).
  • Marketplace: Es una tienda de tiendas. Es una web donde diferentes vendedores ofrecen sus productos de una o varias temáticas. Amazon, por ejemplo.
  • Servicios: un negocio de comercio electrónico no solo tiene que ser para vender artículos; consultorías, mentorías o cualquier intercambio de tiempo por dinero es una opción muy viable para empezar sin riesgo.
    No obstante, los avances en este sector suceden casi cada día, esto supone que nuevos tipos de E-commerce surjan constantemente.

Uno de los logros más importantes del E-commerce, al igual que en los negocios físicos y tradicionales es que permite implementar lo que se tiene en mente. Pero la ventaja principal es que la implementación de una idea suele ser más rápida y económica. Este hecho diferenciador permite “disparar” una idea sin poner en riesgo un esfuerzo o capital tan grande como podría ser en el negocio físico.

El E-commerce como necesidad

La digitalización y la transformación global a nivel tecnológico empuja y ayuda al continuo crecimiento del comercio electrónico.

Algunos de los datos más relevantes muestran que los consumidores están haciendo de las compras en internet un hábito frecuente. Esto según un informe realizado en 2019 por la Asociación Mexicana de venta online (AMVO) y Euromonitor International.

El informe revela que, una vez que se realiza la primera compra en línea, la confianza se duplica. De hecho, 6 de cada 10 aseguran que es totalmente seguro.

Cada vez más generaciones, usan internet no solamente para adquirir los productos, sino hasta para informarse, asesorarse, o buscar la ubicación de un negocio. Incluso por cercanía, ante cualquier necesidad inmediata.

Klever E-commerce
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El análisis también destaca que las cinco principales razones para comprar en línea son: recibir las compras a domicilio (58%); ahorro de tiempo (53%); encontrar más promociones y descuentos que en tienda física (48%); facilidad para comparar precios y variedad (47.4%); y finalmente, encontrar productos que no están disponibles en la tienda física (47%).

Los descuentos ya no son el factor principal que lleva a un consumidor a optar por el comercio electrónico, sino la comodidad, el no tener que desplazarse ni salir de casa. Además, desde un solo canal es posible revisar y comparar para decidir efectuar una compra.

En este sentido, el sitio web o app de las tiendas en línea, así como los buscadores y los sitios multi-categoría son las principales fuentes de consulta cuando el comprador está interesado en adquirir un producto o servicio en línea.

En cuanto a los métodos de pago, la tarjeta de débito es la forma más utilizada al momento de comprar en línea, con una penetración de 84%, le siguen los pagos en efectivo (tiendas de conveniencia, bancos, supermercados) con 81% y el pago por transferencia con una penetración de 65%.

Se aprecia un cambio de percepción y de hábitos del consumidor online. El acceso a internet y a dispositivos cada vez más avanzados han propiciado el comercio en línea, pero el ecosistema se mantiene en constante movimiento con el objetivo de expandir y mejorar el E-commerce en México.

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