El impacto en el medio ambiente de los productos que adquieren preocupan cada vez más a los clientes y las empresas comienzan a ofrecer alternativas.

CNN Expansión / Álvaro Rodríguez Arregui 

La sustentabilidad y la reducción del impacto ecológico de sus operaciones es una de las principales preocupaciones de las cadenas de tiendas departamentales y de autoservicio. De hecho, fue uno de los protagonistas principales en la convención anual del National Retail Federation (NRF, equivalente a la ANTAD de México en Estados Unidos). 

El concepto está muy relacionado a la continuidad del negocio, las iniciativas para que el negocio prospere o, incluso, exista en el largo plazo Por eso, toca áreas como el medio ambiente, el impacto en la comunidad, los colaboradores, los proveedores o temas de privacidad.

Los clientes están demandando que la sustentabilidad esté en la estrategia. Según la consultora FirstInsight, el 62% de los consumidores millennials (los que nacieron entre 1982 y el 2000) y de la Generación Z (después del año 2000) prefieren productos y tiendas que tienen buenas prácticas de sustentabilidad y 70% de ellos están dispuestos a pagar hasta 10% más por este tipo de productos o en tiendas que cumplen estas características. También 70% de los consumidores de estas generaciones hacen su elección de compra en base a los valores de la marca o la tienda.

Como parte de la sustentabilidad y del deseo de las nuevas generaciones de generar una menor huella de carbón hay dos tendencias que estás en ascenso. Una de ellas es la renta, que se extiende a cada vez más artículo, como la ropa y no solo vestidos para momentos especiales como una celebración. Es la misma lógica que las plataformas de transporte como Uber: si todos las usáramos, se producirían menos coches y, por lo tanto, la huella de carbón de la producción de autos disminuye. Lo mismo con la ropa, que contribuye en un 8% en emisiones de bióxido de carbono a la atmósfera – más que los aviones y barcos.

La otra tendencias es la reventa, que tiene dos vertientes. Una es que evita que se compren nuevos productos y reduce así la huella de carbono. Si compro ropa ya usada, evito las emisiones o el uso de agua necesarias para producir una prenda más. En Estados Unidos hay plataformas de comercio electrónico que están haciendo esto como The RealReal , ThredUp , Poshmark y Tradesy . ThredUp, incluso, ofrece una forma para calcular la huella de carbón de tu closet . En México dos plataformas que facilitan la compra-venta de ropa usada son GoTrendier y Troquer .

La marca de ropa Patagonia está teniendo una iniciativa muy interesante en este sentido que se llama ‘ Worn Wear ‘. Hoy puedes llevar cualquier prenda de la marca a alguna de sus tiendas y te regalan un cupón de regalo. Al entregarla, también te piden que cuentes la historia de la prenda – por ejemplo, si la usaste para subir el Iztaccihuatl. Después de lavarla y arreglarla, Patagonia la pone a la venta incluyendo la historia. Con ello, la empresa satisface el deseo de las nuevas generaciones de comprar una prenda ya usada, con menor daño al medio ambiente, y alimenta su deseo de experiencia al conocer la historia de la prenda.

La segunda vertiente de reventa es que genera mecanismos más eficientes para que las devoluciones de los sitios de comercio electrónico o los excesos de inventario puedan ofrecerse en el mercado. Estos mecanismos de comercio electrónico están creciendo mucho en Estados Unidos.

El empaque es también cada día más importante para los consumidores, que prefieren que el producto tenga un empaque más amigable al ambiente –entre 55% y 70% de los consumidores en todas las generaciones prefieren empaque sustentable. Esto es una bomba de tiempo para Amazon. En esto, los consumidores de la Generación Z son particularmente sensibles, ya que el 55% considera que el gigante del e-commerce utiliza empaque en exceso.

El tema de respeto a la privacidad de los clientes también está siendo considerado como un tema de sustentabilidad. No respetar la privacidad de los clientes repercutirá en menores ventas y en la supervivencia del negocio. Es por ello que hay sitios que te preguntan si quieres que guarden tu información o no y en estados como California han prohibido que se instalen en las tiendas equipos de reconocimiento facial.

En el Innovarion Lab del NRF habían start-ups con modelos de negocios que ayudan al medio ambiente:

N.A.bld – ¿Te acuerdas cuando en el invierno presentaban la ropa de la temporada de verano? Estos tiempos estaban determinados por los procesos de manufactura, ya que las marcas tenían que empezar su producción mucho tiempo antes.

Ahora, con la tecnología, estos tiempos de producción se han reducido de seis meses a tres semanas. Con la reducción de los tiempos, N.A.bld está trabajando con la serie de televisión Project Runway para que los clientes preordenen su ropa y solo se produce lo que se va a vender. De esta forma hay cero producto de desecho reduciendo así la huella de carbón.

Flashfood – es una empresa que ayuda a las tiendas de autoservicio a vender sus productos cerca de la fecha de caducidad. Estos artículos generalmente se tiran, pero con la ayuda de Flashfood un consumidor puede comprar aguacates listos para comer a un precio 50% menor. Esto reduce el desecho de comida y, por lo tanto, tiene un menor impacto en el medio ambiente, a la vez que el consumidor ahorra.

Infinite Acres – Esta empresa está montando granjas verticales en las ciudades. Consumen 90% menos agua que una granja tradicional y, al estar dentro de la ciudad, la huella de carbono para llevar los productos a las tiendas es mucho menor, además de que el consumidor tiene acceso a productos frescos.

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