Los cinco siguientes días serán claves para el destino del presidente y para la historia de Estados Unidos. Estas son algunas previsiones.

CNN Expansión / Paul LeBlanc y Zachary B. Wolf

Se espera que los cargos de juicio político contra el presidente Donald Trump sean aprobados en la Cámara de Representantes antes del final de la semana, menos de tres meses después de que la presidenta de la Cámara , Nancy Pelosi, anunciara una investigación formal .

Así es como irán las cosas:

Votación en la Cámara de Representantes


Dos cargos de juicio político se dirigen al pleno de la Cámara para una votación. Si una mayoría simple vota para aprobar cualquier artículo, Trump se convertirá en el tercer presidente formalmente en juicio político: el presidente Richard Nixon renunció después de que los votos avanzaron en la Comisión Judicial de la Cámara pero antes de que pudieran llegar al pleno.

La Cámara de Representantes aún no ha establecido una fecha específica para la votación de juicio político, pero dos asesores del liderazgo demócrata dijeron que podría ocurrir el miércoles 18 de diciembre.

¿Qué dicen los cargos?

El primer cargo de juicio político acusa a Trump de abusar de su puesto al presionar a Ucrania para investigar a sus rivales políticos y retener la ayuda de seguridad de Estados Unidos y una reunión en la Casa Blanca. El segundo cargo lo acusa de obstruir la investigación sobre su mala conducta al bloquear testigos y desobedecer citaciones.


El juicio inminente en el Senado

Si la cámara baja aprueba los artículos, como se espera, se llevará a cabo un juicio en el Senado encabezado por los republicanos y presidido por el ministro presidente de la Suprema Corte, que en este momento es John Roberts, ministro designado por George W. Bush, quien ha desempeñado un rol trascendental.

Chuck Schumer, presidente de la bancada demócrata en el Senado, dejó claro en una carta dirigida a Mitch McConnell, líder de la mayoría, que prefiere un juicio de destitución en el Senado con testimonios y documentos nuevos, cosa que contradice directamente a los republicanos de más rango que han argumentado, en días recientes, que un juicio más breve, sin testigos, evitaría que el Senado se vuelva un circo partidista.

Schumer llamó a declarar a al menos cuatro testigos, entre ellos el jefe interino de despacho de la Casa Blanca, Mick Mulvaney; el ex asesor de seguridad nacional, John Bolton; el jefe de asesores del jefe interino de despacho de la Casa Blanca, Robert Blair, y al titular de la Dirección de Administración y Presupuesto, Michael Duffey.

La carta de Schumer hace eco de los comentarios que Adam Schiff, presidente de la Comisión de Inteligencia de la cámara baja, hizo el domingo, 15 de diciembre: que le gustaría que llamaran a algunos testigos durante el juicio de destitución que se espera que se lleve a cabo en el Senado .

En respuesta a la carta de Schumer, David Popp, portavoz de McConnell, dijo: “El presidente McConnell dejó en claro que tiene pensado reunirse pronto con el presidente Schumer para hablar de los contornos del juicio. Ese cronograma no ha cambiado”.

La Casa Blanca sigue planeando la estrategia para el juicio en el Senado y evaluando si llamará a testigos o no, cosa que podría prolongar el juicio. Trump dijo el domingo que “no me importaría que el proceso se alargue porque me gustaría ver al denunciante… quien es un fraude”.

La política que rodea a un juicio de destitución

Cuando Justin Amash se volvió el único republicano del Congreso en respaldar la destitución —antes siquiera de que estallara el escándalo de Ucrania—, esencialmente lo corrieron del partido. Ahora que es independiente, se habla de que Amash podría unirse a los demócratas para encabezar el juicio a Trump en el Senado, aunque sigue siendo muy improbable.

No se confundan: Amash no es ningún progresista. Además, se ha opuesto a la plataforma de los demócratas en todo, menos el proceso de destitución. Sin embargo, en el Estados Unidos de hoy, parece que los republicanos y los demócratas, los liberales y los conservadores, han caído en categorías nuevas : a favor de Trump o a favor de su destitución. Los políticos están cambiando de piel ante nuestros ojos, al estilo del senador republicano Lindsey Graham. O se adaptan a su partido o cambian de piel.

Hay todavía más pruebas con el diputado Jeff Van Drew, demócrata de Nueva Jersey y titular de un distrito indeciso que, tras anunciar que se opone a la destitución, ahora se espera que anuncie que ha dejado de ser demócrata.

Tanto Amash como Van Drew representan a distritos sumamente disputados, lo que indica que este proceso de destitución tendrá efectos en noviembre, no solo en la Casa Blanca, sino también en la Cámara de Representantes. Simplemente no sabemos todavía cuál será el efecto. En las encuestas, son más las personas que están a favor que en contra de la destitución de Trump, pero Trump es presidente pese a que más personas votaron por la otra persona.

Lo único que sabemos con certeza es que, al parecer, en ninguno de los dos bandos hay espacio para otra cosa que la línea del partido.

Lo más reciente

El papel de Amash: Es “muy improbable” que Pelosi nombre a Amash coordinador del juicio de destitución, de acuerdo con un funcionario de la cámara baja.

“Es muy improbable que la presidente corra esta clase de riesgo cuando tiene a tantos miembros bien calificados clamando por un lugar”, dijo a CNN un funcionario cercano a la investigación del proceso de destitución.

Un grupo de demócratas novatos ha estado urgiendo a Pelosi a que reclute a Amash como uno de los coordinadores del proceso de destitución.

¿Cómo está llevando Trump el proceso de destitución? Los índices netos actuales de aceptación de Trump se han mantenido constantes, en poco menos de -10 puntos, a lo largo de los pasados meses. Según este parámetro, parece que el escándalo de Ucrania no le ha afectado políticamente.

Más sobre el esperado juicio en el Senado:

El domingo, Jerry Nadler, presidente de la Comisión de Justicia de la cámara baja, criticó a McConnell luego de que el republicano por Kentucky dijera que se coordinaría con los abogados de la Casa Blanca en “todo” lo relativo al probable juicio de destitución en el Senado. Nadler dijo que el que la dirigencia republicana en el Senado trabaje con el presidente durante el juicio de destitución sería una “subversión del orden constitucional”.

“La Constitución contempla un juramento especial para los senadores cuando juzgan un caso de destitución. Tienen el mandato de impartir justicia imparcial y aquí, el líder de la mayoría en el Senado, en efecto, el presidente del jurado, dice que va a trabajar codo a codo con el abogado defensor”, dijo Nadler el domingo en entrevista para el programa This Week de la emisora estadounidense ABC.

Según la Constitución, la Cámara de Representantes tiene que sujetar al presidente a juicio de destitución y al Senado le corresponde condenar o absolver, así que los senadores, incluido McConnell, son un jurado de facto.

CNN reportó anteriormente que McConnell y el abogado de la Casa Blanca, Pat Cipollone, hablaron de sus planes de coordinar una estrategia para el juicio político en el Senado en una reunión a puertas cerradas, a principios de diciembre.

El viernes, McConnell habló de que los senadores demócratas sentaron un precedente al coordinarse con Bill Clinton en su proceso de destitución.

“Se hizo también en el proceso de destitución de Clinton”, dijo. “No sorprende que el presidente Clinton y los demócratas del Senado estuvieran coordinando estrategias. Estamos del mismo lado”.

‘No estoy tratando de fingir que soy un jurado justo’

En una serie de comentarios asombrosos, este fin de semana, Graham dijo que hará todo lo que esté en sus manos para acabar rápidamente con el probable juicio político en el Senado.

“Esto llegará al Senado y morirá pronto. Yo haré todo lo que pueda para hacer que muera pronto”, dijo el senador republicano por Carolina del Sur el sábado, 14 de diciembre, en entrevista con Becky Anderson, de CNN, en el Foro de Doha en Qatar.

Cuando le preguntaron sin era correcto que diera su opinión antes de que el proceso de destitución llegue al Senado, Graham contestó: “Pues supongo que sí, porque lo estoy haciendo”.

“Estoy tratando de enviar la señal bastante clara de que ya tomé una decisión. No estoy intentando fingir que soy un jurado justo”, dijo Graham, quien agregó: “Lo que veo venir, lo que está pasando hoy, son tonterías partidistas”.

Cinco colaboradores de Van Drew renuncian

Cinco de los colaboradores de Van Drew renunciaron el domingo, mientras el legislador se prepara para pasarse al Partido Republicano, según una carta de renuncia firmada a la que CNN tuvo acceso.

Los colaboradores (Javier Gamboa, Edward Kaczmarski, Justin M. O’Leary, Mackenzie Lucas y Caroline Wood) escribieron en la carta que “ya no podemos seguir sirviendo a las órdenes del diputado con la consciencia tranquila”.

“Apreciamos enormemente las oportunidades que el diputado nos ha dado y estamos orgullosos del trabajo que hemos hechos juntos en nombre del pueblo del Segundo Distrito Legislativo de Nueva Jersey”, se lee en la carta. “Tristemente, la decisión del diputado Van Drew de unirse a las filas del Partido Republicano encabezado por Donald Trump no se alinea con los valores que aportamos a este trabajo cuando nos incorporamos a su oficina”.

La renuncia coincidió con el momento en el que Van Drew les manifestó a sus colegas sus intenciones de cambiarse de partido, de acuerdo con dos fuentes.

Recuerden que Van Drew era uno de los dos demócratas que, en octubre, votaron en contra de la formalización de la investigación para el proceso de destitución y que hace unos días, anunció que votaría en contra de todos los cargos para la destitución de Trump en la votación del pleno.

Aunque su cambio de partido es un espaldarazo histórico a Trump, es poco probable que la maniobra sirva para cambiar el resultado del voto del pleno de la cámara baja.

Los resultados de las encuestas permanecen constantes

En una nueva encuesta de Fox News se determinó que el 50% de los votantes en Estados Unidos quieren que le sigan juicio político a Trump y que lo separen del cargo, resultado que no ha cambiado desde el sondeo de finales de octubre. Otro 4% dice que habría que seguirle juicio político a Trump pero no hay que destituirlo y el 41% se opone totalmente a la destitución.

A continuación, algunos de los hallazgos notables de la encuesta de Jennifer Agiesta, de CNN :

Independientemente de lo que opinen sobre el proceso de destitución, el 53% de los electores dijo que Trump abusa de su poder, el 48% dijo que obstruyó al Congreso, y el 45% dijo que cometió cohecho.
El 70% dice que está mal, en términos generales, que Trump les pida a líderes de otros países que investigue a sus rivales políticos.
Los electores registrados están divididos respecto a si los demócratas del Congreso están llevando justamente la investigación sobre la destitución: el 45% dice que sí, el 42% que no.
El índice de aprobación de Trump en las encuestas está en 45% de aprobación y el 53% de desaprobación, una mejoría ligera respecto al 42% de aprobación y al 57% de desaprobación de los sondeos de octubre.

El domingo, Trump tuiteó que las encuestas de Fox News “siempre son imprecisas” y están “sumamente sesgadas a favor de los demócratas” sin dar prueba alguna de sus afirmaciones.


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