¿Cómo funciona la mente cuando se enfrenta a un cambio? ¿Las metas anuales continúan vigentes después de la contingencia sanitaria? ¿El equipo de trabajo tiene las habilidades para enfrentar los cambios operativos y estructurales en la empresa?

Klever Business Media / Ale Campos

Roberto Martínez, director de Evolution Metrics, expuso que tras la pandemia ocasionada por el COVID-19, los equipos de colaboradores deberán cambiar su perspectiva mental para poder adaptarse al nuevo mundo empresarial. “La operatividad en el establecimiento de las empresas, deberá cambiar”, dijo.

Evolution Metrics, trabaja a través de metodologías que facilitan, a los líderes, una perspectiva diferente sobre cómo guiar a sus equipos hacia el logro de resultados de manera sostenible.  Su modelo tiene como fundamentos: Mentalidad de Desarrollo, Pensamiento Crítico, Retroalimentación Efectiva, Trabajo Colaborativo, Coordinación de Acciones y Manejo de las Emociones.

En ese sentido, se expuso un modelo de liderazgo enfocado en los factores que pueden apoyar a la mente de los colaboradores para enfrentarse a los nuevos retos que deja atrás el periodo de contingencia, el paro de actividades empresariales y los cambios derivados de la pandemia.

Es mediante un ambiente de confianza, que se recomienda por parte de los especialistas, par fomentar habilidades en el equipo y desarrollar las metas; características, que, de manera general, son básicas para llevar a cabo, y una vez que las actividades de coworking y sus adaptaciones vuelvan a la “normalidad”.

No obstante, el éxito de una empresa se mide en metas cumplidas y objetivos logrados y para ello es necesario sembrarlas en la mente de los colaboradores para que las tomen como propias y realicen sus actividades con pasión y motivación.

“El éxito de un equipo que logra sus objetivos radica en que, sus integrantes, nunca se dieron por vencidos y su líder supo cómo hacer que cada colaborador se sintiera parte fundamental en la ejecución de sus tareas para obtener los resultados deseados; el equipo debe ver la meta como propia para que dedique tiempo de calidad en su trabajo”, expuso el director de Evolution Metrics.

Principios de funcionamiento del cerebro:

Hay tres principios que permiten llevar a un negocio o una persona a lograr cambios importantes, éstos son aplicados por todos los seres humanos al momento de establecerse una meta; si estos fundamentos son aplicados, la probabilidad de éxito es segura.

1.    Claridad: Saber a dónde vas

¿En el equipo al que perteneces en el trabajo, tienen claras las metas para el mes, trimestre, semestre o del año?

“Todos deberían tener claridad en la meta, el 50% de la actividad cerebral la tiene la vista, las metas deben estar escritas y a la vista de los colaboradores”, explicó Roberto Martínez.

Cuando el equipo sabe exactamente a dónde va, para lograr llegar a las metas establecidas y cada uno de los colaboradores entiende cuál es su función y cuál es la aportación se podrán obtener los resultados esperados.

“El programa de liderazgo de Evolution Metrics, establece un tablero que hace que toda la gente se dirija hacia la meta, juntos, no solo el líder, si la meta es clara, avanzamos”, puntualizó.

El cerebro se dirige y reacciona ante lo que tiene claro a lo que conoce, si no se visualiza el futuro, el equipo de trabajo corre el riesgo a quedarse estancado, tanto que, el presente sea dominante en la mente. 

Para hacer que esa claridad se vuelva realidad, es necesario detectar los recursos que se tienen a la mano para que la meta se materialice en resultados.

2.    Emoción: Querer – querer.

¿Las metas en tu equipo provocan entusiasmo a tus trabajadores?

Desde el tallo cerebral, donde el cerebelo conecta al cerebro con la columna vertebral, hay una red que llega hasta arriba de los ojos que se llama sistema de activación reticular, lo que hace es que acomoda la información del cerebro mientras duerme, de acuerdo a un criterio básico: aquellas áreas del cerebro que tienen mayor cantidad de conexiones neuronales las pone como prioritarias y las otras quedan como secundarias, de tal manera que, cuando el cuerpo está despierto, tiene más habilidad para percibir las cosas que tienen que ver con las que previamente registró el cerebro. 

Las conexiones cerebrales se dan gracias a los neurotransmisores, como la adrenalina, hay más de 50 sustancias que surgen a través de las emociones; cuando una persona se emociona, segrega adrenalina y eso provoca el aumento en la conductividad del cerebro, prepara el cuerpo para la acción y hace que el vínculo neuronal sea más rápido.

¿Cómo podemos lograr que una meta emocione al equipo? 

Según un estudio realizado en 2016, por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en colaboración con la consultora estratégica global, McKinsey, focalizada en resolver problemas concernientes a la administración estratégica, arrojó que el motivador más grande en un colaborador es ser parte del diseño de las metas y planes estratégicos para alcanzarlas.

“Cuando los líderes invitan a los colaboradores a diseñar las metas, se casan con ellas; se emocionan por ellas y tratan de seguirlas, -¡No diseñes tu sólo las metas, invítalos y diséñenlas juntos!-” comentó Roberto Martínez, director de Evolution Metrics.

Añadió que, entre el 96% y el 98% de la percepción y conducta del ser humano, la guía el subconsciente mediante el sistema de activación reticular, esto traducido al trabajo colaborativo, refiere que, si la meta no es emocionante, los colaboradores no la persiguen.

“Establecer un vínculo real, emocionante permite que los colaboradores dediquen tiempo a su trabajo y con ello al alcance de metas y objetivos”, señaló.

Finalmente, el director de Evolution Metrics señaló que, el tercer fundamento establecer el “Poder Lograrlo”; es decir, cumplir metas y llegar a los objetivos a base de la constancia y la unión de esfuerzos de cada uno de los colaboradores.

Es necesario visualizar la meta a futuro, como se expuso anteriormente, la claridad. Asimismo, en la medida en la que un equipo de trabajo genere nuevas realidades, el cerebro de cada uno de los colaboradas trabajará y reunirá esfuerzos para brincar al que será el nuevo presente.; es decir, el logro de metas.

La escala de resultados deberá ser paulatina, es importante trasmitir al equipo el logro de resultados positivos, para queel avance hacia la meta, se vislumbre como algo real, algo que, efectivamente está ocurriendo,tal vez de manera paulatina, pero el hecho de ver algún avance resulta motivador para seguir uniendo esfuerzos por parte de cada uno de los colaboradores que integren el equipo de trabajo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *