El embajador de China en México dice que bancos de su país destinarán 600 millones de dólares para la construcción de la refinería en Tabasco.

CNN Expansión / Redacción

El embajador de China en México, Zhu Qingqiau, dijo el lunes que dos bancos de su país están financiando parte de la construcción de la nueva refinería que está levantando la petrolera estatal mexicana Pemex en el sur del país.

El financiamiento conjunto es de 600 millones de dólares, dijo el funcionario respecto a la refinería que el Gobierno estima que requerirá una inversión de 8,000 millones de dólares.

“Bancos chinos participan del financiamiento junto con otros bancos internacionales: Bank of China y el ICBC”, aseguró tras su participación en un evento del Día de China organizado por la Secretaría de Economía.

La refinería de Dos Bocas – uno de los proyectos insignia de la administración de Andrés Manuel López Obrador – se realizará en Tabasco.

Por su parte, el embajador de México en China, José Luis Bernal, dijo que los bancos asiáticos respaldan algunas operaciones en el país.

“Son grandes bancos que tienen una buena reserva para apoyar la inversión, que están aquí para respaldar algunas operaciones de comercio y que son un complemento muy importante respecto a sus tasas de interés en el financiamiento de empresas mexicanas”, dijo.

La Sener adjudicó en el primer semestre del año pasado los trabajos de preparación del sitio en mayo, por un monto de 5,000 millones de pesos (mdp).

La refinería de Dos Bocas suministrará 340,000 barriles promedio diario de petrolíferos, en su gran mayoría gasolinas y diésel. Pemex considera que con la refinería su capacidad de refinación llegará a los 1.38 millones.

Al menos tres refinerías de Pemex requieren de petróleo ligero para funcionar con altos porcentajes de utilización, porque no pueden procesar el crudo pesado. México extrae cada vez menos del primero y tampoco le sobra el segundo, por lo que ahí existe la posibilidad de requerir comprar crudo para completar la dieta del sistema nacional de refinación.

La idea del gobierno es que esta refinería aproveche la cercanía con la producción petrolera de la zona para generar ahorros por una menor infraestructura para alimentarla. Sin embargo, está lejos del mayor centro de consumo, el centro del país y del Bajío. Llevar los productos refinados puede implicar un mayor costo en ductos para transportarlo y, teniendo en cuenta la intensa lucha que vive el Gobierno para frenar el huachicol, crece la duda sobre si esto no incrementa el riesgo de la logística.

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