La teoría económica te explica por qué las elecciones son un sistema imperfecto en la democracia

Fecha: 2017-06-06
Fuente:Dinero en Imagen

La teoría económica te explica por qué las elecciones son un sistema imperfecto en la democracia

La democracia es sistema mucho más complejo de lo que parece y, aunque no lo creas, puede llevar a resultados no esperados.



La paradoja de Arrow, o teorema de imposibilidad de Arrow, explica cómo en los sistemas democráticos, no es posible diseñar reglas que lleguen a conclusiones "razonables" (hablando en términos científicos).

Joseph Kennet Arrow ganó el Premio Nobel de Economía en 1972, junto a John Hick, por sus "Contribuciones a la teoría del equilibrio económico y del bienestar".

No obstante, Arrow es muy recordado por el teorema que señalamos, que demuestra que los sistemas democráticos no son perfectos.

Para comprobarlo Arrow asume que:

No exista un ente dictatorial que pueda manipular los resultados.
Que se tenga que obtener un Óptimo de Pareto. Esto significa que el resultado debe ser tal, que se no pueda mejorar la situación de un individuo, sin perjudicar a algún otro.
Dominio no restringido; es decir que ninguna de las opciones puede ser prohibidas.
Hay independencia de alternativas relevantes. Lo más importante en la elección son las preferencias entre propuestas o candidatos.

Tomando esto en cuenta, el economista estadounidense llegó a una conclusión poco alentadora sobre los sistemas democráticos:

Si existen por lo menos 3 opciones que se someten a un proceso de votaciones, no es posible diseñar un sistema en el que la preferencia individual de los agentes sea igual a la preferencia global de los mismos.

En pocas palabras: No existe un mecanismo capaz de agregar las preferencias de cada individuo para dar como resultado una preferencia colectiva.

Esto se puede demostrar.

Supongamos que los órdenes de preferencias individuales son:

Individuo A: X >Y; Y>Z; por transitividad se define que X>Z
Individuo B: Y>Z; Z>X; por transitividad se define que Y>X
Individuo C: Z>X; X>Y; por transitividad se define que Z>Y

Así, mediante la regla de la mayoría, tendríamos las siguientes preferencias del conjunto:

Es verdadero que X>Y para los votantes A y C.
Es verdadero que Y>Z para los votantes A y B.
Es verdadero que Z>X para los votantes B y C.

No obstante, con los dos primeros puntos, por regla de transitividad, tenemos que X>Z, lo que nos lleva a una situación contradictoria con el punto tres.

De este modo habrá una imposición hacia un cierto número de individuos, por lo que no hay un Óptimo de Pareto y, en consecuencia, el sistema no es perfecto.

Esto demuestra que, no todos los individuos estarán conformes con los resultados.

 
 

 

 
 

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