Estamos abordando completamente mal a la cultura empresarial

Fecha: 2017-04-10
Fuente:Dinero en Imagen

Estamos abordando completamente mal a la cultura empresarial

El intento de unificar una organización creando una “cultura” ultimadamente es un ejercicio de poder.



La cultura empresarial a menudo es vista como fuerza que une a las personas para trabajar conjuntamente en pos de objetivos mutuos. Pero la cultura realmente no tiene que ver con eso, y tampoco es una forma útil de ver a las empresas.

¿Por qué? Porque la cultura no solo tiene que ver con la unidad; también conlleva división. Valores diseñados específicamente para unir a las personas tal vez no necesariamente lo hagan.

Por ejemplo, el minorista Build-A-Bear Workshop declara que ve a la “di-bear-sity” como un valor central.

Sin embargo, es muy fácil imaginarse que mientras que algunos pudieran verlo como una representación positiva del valor de la diversidad, otros podrían pensar que el término trivializa temas de diversidad en el lugar del trabajo y, de forma más general, en la sociedad.

Investigaciones han descubierto que en lugar de hacer que todo mundo se sienta incluido, alabar la diversidad puede hacer que algunas personas se sientan señaladas o amenazadas. Estos temas no son tan simples como parecen.

Lo que nos lleva a un punto importante: el intento de unificar una organización creando una “cultura” ultimadamente es un ejercicio de poder.

La gente va a reaccionar a esa expresión de poder de distinta forma en función del alcance con el que los valores asociados con la cultura organizacional resuenen con sus propias creencias.

Depender de la cultura como forma de crear unidad puede inducir erróneamente a que las personas en cargos de poder piensen que los valores centrales expresados por la empresa son aceptados sin crítica por los empleados.

Esto puede llevar a la falsa creencia de que conformidad expresada públicamente con los valores corporativos representa la aceptación personal de esos valores.

También obscurece el hecho de que las personas pudieran alinearse con los valores centrales no porque estén de acuerdo, sino porque consideran que hay otros valores (como la seguridad laboral) más importantes para lograr sus metas personales.

La idea de que se puede generar unidad entre los empleados fijando o creando una cultural organizacional se basa en una suposición ingenua de que la cultura une a las personas inequívocamente.

La realidad es que la cultura representa una variable compleja que puede unir a las personas y dividirlas, o hacer las dos cosas al mismo tiempo.

John Traphagan es profesor en el departamento de estudios religiosos de la Universidad de Texas, en Austin.

 
 

 

 
 

LO MÁS LEIDO


 
 

EDICIÓN
IMPRESA